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Amor Prohibido
Cuánta magia y locura,
ella 50... él muchos menos...
Robaron silencios,
detuvieron el tiempo...,
encontraron refugio
en lugares extraños...
Y una lluvia de estrellas
acarició sus cuerpos,
que enlazados, ardientes,
detuvo las horas
el reloj de aquellos amantes
que una noche- cualquiera-
fue cómplice de ellos
reteniendo minutos
en forma paciente...
"Historias de vida" dijeron,
cuando de mañana
se encontraron charlando,
caminando juntos,
observando el río
en cercanía del puente..
sin culpas ni olvidos,
sin edades que marquen
la diferencia entre ambos...
Ella... se olvidó de todo,
de sus hijos, marido,
de su casa, del parque,
de sus años -que antes-
la llamaron "señora"
de rutina y hastío...
El... se sintió orgulloso
realizó su sueño...
recordó de pronto
las noches de insomnio...
Pensando siempre,
anhelando todo...
de tener en sus brazos
esa magia perfecta
de amor y locura,
con lluvia de estrellas
que rocen sus cuerpos,
una noche cualquiera
en lugares extraños
sin reloj ni tiempo
que marque esas horas
de amor y locura...

Encuentros antagónicos
Nadie entiende… yo tampoco…
estas cosas que concurren
en la sustancia cotidiana…
los zapatos pequeños son de niños
los formados ya sabemos caminar…
Hay una luz en medio del sendero
que nos marca horizontes inseguros,
existe una línea divisoria
que energiza utopías clandestinas…
En el espejo de la vida y de este día
se refleja tu mirada en chocolate y golosina,
es por eso que te siento en compañía
y te regalo mis manos y mis huellas
y te presto mis zapatos en tu andar.

Sueño Oriental
Se apagaron las luces...
encendiendo destellos,
pidieron silencio,
se callaron las voces
se escuchó la música...
aroma a café
con mezcla de incienso,
robando suspiros
de noche de oriente...
Entró la odalisca
vestida de gasas,
de tules, monedas doradas,
descalza, radiante
moviendo caderas...
...Se dejó llevar,
danzando abstraída,
su vientre palpita,
sus ojos que brillan,
sonrisa picante,
colmó la amplia sala
buscando anhelante
serenar su aliento...
apagar su fuego.
"Cumplir su deseo
de besar el viento."..
... Muchacha oriental
de tules y gasas,
aplausos abiertos
de aroma a café,
cubrió tu garganta
de magia inocente...
te vieron brillante
los duendes del tiempo
que un día cualquiera
te pidió danzar...
... Terminó la música,
se encendieron luces,
te arrojaron besos
te pidieron más...
Se humedecieron tus ojos
por tanta ansiedad...
...Te quedaste sola,
masticando recuerdos
de esa noche radiante,
descalza, monedas,
caderín, tul y gasa,
en penumbras, silencio,
realizando aquél sueño
de noche oriental
con música árabe
con aroma a café...
alambra e incienso....

Nos regalan utopías
Duendes del tiempo
y del amor inventaron
utopías con disfraces de
lunas y algodón...
Se bañaron con lluvia
de somnoliento amanecer
en sábanas de raso,
en dos cuerpos abrazados
formando abecedario
de locura y de placer...
Espacios de tiempo
que ignoran primaveras,
silencios con pausas
traducidos en tácita
lectura de química,
de tinta y de papel...
Juegan al amor
esos duendes ideales,
cómplices de tiempos
y de espacios...
Esos duendes, son aquellos,
que regalan utopías
en cada anochecer...

Pequeña soledad...
Se apagaron las luces
que llevaba adentro,
se borró la sonrisa
que lo acompañó tanto tiempo...
Sintió que era adulto
porque su bolsillos
tenían dos pesos,
un juguete roto,
un pedazo de pan
y tres cigarrillos...
Caminó por las calles
mirando de frente,
zapatos gastados
de caminar tan lento,
de robar sonrisas
a la gente grande,
que pasa a su lado
sin ver que es un niño
que juega, que mira,
que pide y no tiene-
-como muchos ellos-
padres, hermanos...
quizás un pariente...
Deambula en el día,
descansa a la noche
entre pequeñeces
de lunas sin cuentos...
Pregunta, no entiende
porqué los adultos
no escuchan, no sienten
las voces chiquitas
de seres pequeños,
que juegan a ser grandes
en un mundo distinto
con reloj
y con tiempo...
Ester Faride Matar
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