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(sentimiento
íntimo)
Tengo
pena
en
la
carne,
tengo
la
pena
en
el
pelo,
en
los
ojos,
en
la
cara,
en
el
andar
y
en
el
pecho.
Soy
toda
pena,
¡qué
pena!
si
de
pena
¡muero!
Todo
un
río
de
ansiedades,
de
llamadas,
de
desvelos,
cerca
de
día
mis
pasos,
seca
de
noche
mi
aliento...
¡Dios
mío!
¿qué
me
pasa?...
¿dónde
está
la
alegría,
que
yo
siempre
tengo?...
¡No
vivo!...
¡no
duermo!...
siempre
en
silencio
pensando...
¿por
qué?...
¿por
qué?...
¿Acaso
no
tienes
Tú,
respuesta
para
este
sufrimiento?...
¡Dime
Señor,
que
todo
lo
sabes!...
¿dónde
puedo
encontrar
la
luz
para
aclarar
este
"misterio"?...
¡Tengo
la
pena
metida
en
el
alma,
tanta
...tanta...
que
al
resplandor
de
la
luna,
la
noche
yo
le
parezco!.
¡Hay
pena!
¡qué
pena!...
si
yo
por
tu
culpa,
¡muero!

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