
Ojos
de niña
son tus miradas,
mariposillas
de inquietas alas.
Ora se mecen,
ora se posan
sobre mi cara.
A veces tiemblan
muy enojadas,
son tus miradas...
mariposillas
de noche clara.
Tan indiscretas
son tus miradas...
que hoy han entrado
hasta mi alma,
como la luna
por la ventana;
iluminando mi
negra casa,
con lucecillas
color de plata...
¡Y en qué revuelos
vibra mi alma!...
Son tus miradas
ojos de niña,
mariposillas,
de inquietas alas.
Maica
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