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La tarde sabe a gloria,
la gloria a tu cuerpo.
¡Eres como el sol,
y todo tú te conviertes
en amor y gozo
cuando te contemplo!...
¡Tú voz es fuego y es
hoguera viva la luz
de tu palabra en mi
corazón!
Renace la esperanza
y el atardecer tiene
tu sabor, tu ternura,
y tu fragancia.
En rosas se convierten
tus palabras y en
gozo y amor tu mirada.
¡Quédate que anochece!...
Maica



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