La amistad es como una joya. Un día, en cualquier parte, momento, circunstancia o lugar... puedes encontrar. ¡Es casual! Yo quisiera esa joya en mi vida. ¿Crees Dios mío que la podré encontrar?... Quisiera que ella fuera todo para mí, que me ayudara a ¡caminar! Que fuera límpida, pura, eterna... que nunca me pudiera traicionar. Quisiera que adivinara mi pensamiento, que supiera lo que deseo siempre, ¡Sin tener que hablar! ¿Crees tú Dios mío, que la podré encontrar?... Maica