A través del horizonte
un espléndido sol brilla,
con un color como el trigo
el mismo día que se trilla.

No admires la fuente que mana
en poco tal vez se secará,
ni compadezcas al crepúsculo
mañana más radiante brillará.

Triste ha de ser el camino
si no hay nadie a tu lado,
más el siempre maldito sino
nadie jamás lo ha cambiado.

Odias ser como una ola
que se lleva y trae el mar,
pero sientes que estás sola
y no lo puedes evitar.

Ni siquiera puedes nadar
para liberarte así...
pero sé fuerte,
¡hay que luchar!
yo te ayudo, ¡estoy allí!

Intenta apagar el fuego
que te quema y
paraliza el alma.
Piensa en la tempestad,
a la que luego sigue,
una relajante "calma".

Aunque te maltrata la vida,
hay que pedirle que ¡siga!
y para curarte la "herida",
¡aquí tienes a una amiga!