Apareciste tú...
traías una flor
en la mano
y en el mirar
un ¡candor!

La luz del mar...
iluminaba tu rostro
como si fuera
el mismo sol.

En lo más profundo
de mi pecho,
latió mi corazón.

¡Apareciste tú!
hermoso y fragante
como la misma flor.

Traías tal perfume
en tu derredor,
que todo se quedó
pequeño,
al mirarte yo.

Pasaste ante mí,
sin detenerte un
¡instante!...
pero me bastó.
Quedó todo impregnado
de ti, y del perfume de
tu flor.

                  
  Maica

 

"Apareciste tú" recitado en la voz de su autora