Foto Martín Méndez 2009


 


 
Maica, como quiere llamarse la autora de estas páginas, nace en Madrid, en un 27 de Marzo, en el seno de una humilde familia. Pierde a su padre a la edad de cinco años, haciéndose aún más difícil la situación económica de la familia.
Maica, como la recuerdan a esta edad, era una niña alegre, que demostró una sensibilidad para la música y el baile. Pero la tragedia parece una vez más recaer sobre su vida. A la edad de siete años enferma de la "polio". Lo que la obligó a permanecer casi inmóvil durante mucho tiempo y aceptar con resignación una serie de indecibles sufrimientos. Estas circunstancias, fraguan desde tan pronto su corazón de niña que resistiéndose a la desesperación, ve el mundo con mirada tierna y profunda y sentada siempre en su silla, dedica el tiempo a lo que mejor podía hacer. Leer, escuchar música, bordar con su única mano recuperada o vagar por un mundo "imaginario " y propio.
Asiste al colegio con esfuerzo , dificultad y cierta irregularidad, ya que las clases se ven interrumpidas numerosas veces por las operaciones que tenía que sufrir y que la retenían muy a menudo en los hospitales largas temporadas.
Pero ella, con mucho interés quiere prepararse lo mejor posible para obtener mejor educación y cultura. Estudia inglés y obtiene un título, gracias al cual, puede impartir clases de este idioma, y ganarse durante un tiempo un modesto salario que constituye durante ese tiempo, su única fuente de ingresos.
Pese a las difíciles circunstancias, a las que le somete su estado físico, no desiste de poder conseguir un día un empleo que le permita vivir de él, y no tener que depender de su familia.
Tras enviar infinidad de solicitudes a diversas empresas, un día por fin, recibe la llamada de una gran empresa multinacional. Pasa a cubrir un puesto de Administrativa, ganándose en el trabajo el respeto y el cariño de sus compañeros, así como el de sus superiores.
Después de unos años, en los que se encontró feliz por sentirse útil a la sociedad desarrollando un trabajo que además le gustaba y le permitía vivir de él, un estado de mayor debilidad física, la obliga a abandonar dicho trabajo, pero gracias a Dios, le conceden una pensión de por vida, la cual le permite no tener preocupación y dedicarse a lo que más le gusta: La poesía.
Escribe dos libros , aunque nunca los puede publicar. Estos libros, son el testimonio de una vida ejemplar, de toda la grandeza de un alma, que soportó el dolor con paciencia y resignación. Aceptando bien "su situación" y tratando de ser feliz y hacer igualmente feliz a todos los que estuvieron y están a su lado. Siempre guardó dentro de sí, la fuerza necesaria para crear ternura, para amar, para dar gracias.  Los invitamos a leer sus letras, esperando sean de su agrado.                        

 





















 



La Música de esta Página
"Nocturne"
Richard Clayderman