main pic

 



En una sociedad tradicional el sentido de lo bueno, lo bello, lo verdadero viene establecido por un sistema de valores común y aceptado por Los miembros de dicha sociedad. En una sociedad moderna coexisten distintas visiones de la vida, distintos sistemas de valores, normas y pautas también distintas sobre lo bueno, lo bello, lo verdadero; visiones distintas llamadas a convivir en actitud de respeto y diálogo en el mismo espacio social. El pluralismo ético es una manifestación de esta diversidad de concepciones de la vida que conforman el conjunto de la sociedad civil.
Ningún grupo social puede imponer sus normas éticas a todos los ciudadanos que forman la sociedad; esas normas son válidas para los que comparten la visión de la vida propia y característica de dicho grupo social.
¿Sigue habiendo normas morales? Por supuesto, normas que siguen cumpliendo una función orientadora de la existencia- Sin embargo, las normas propias de cada grupo tienen que respetar una serie de valores comunes a todos: respeto a la dignidad del ser humano, salvaguarda de la vida, integridad de la persona, garantías de libertad de los ciudadanos, promoción de la igualdad, solidaridad colectiva de cara a los miembros de la sociedad en situación de "desamparo", entre otras. No podemos confundir el pluralismo ético con ese relativismo del "todo vale" o "todo da igual".
Aunque el relativismo moral práctico sintoniza bien con el pluralismo ético.
Los constantes y rápidos cambios que vivimos afectan a todas las dimensiones de nuestra vida, al mundo de los valores, a los criterios éticos de comportamiento, a la búsqueda de la verdad. La inquietud, la zozobra se instala en muchos espíritus, porque Las verdades se difuminan o disuelven y los criterios de conducta se relativizan al máximo. El "todo vale" se convierte en norma de conducta y con frecuencia predomina la eficacia, el pragmatismo, la búsqueda del propio interés.


Maica

 


La Música de esta Página
"Aurora"
Ernesto Cortazar